El perrito, esa postura que tanto nos gusta

El perrito, esa postura que tanto nos gusta

El perrito, esa postura que tanto nos gusta

El perrito es esa postura sexual favorita de miles de parejas. Por lo que nos preguntamos ¿Qué es lo que tiene para que sea una de las posiciones sexuales con tanta aceptación?.

Muchas mujeres no entienden que a sus parejas les guste tanto cuando en ella se privan de contemplar el cuerpo femenino que de manera visual les vuelve locos. Pero lo que no llegan a alcanzar a entender que ser testigos de la penetración es una de las causas de mayor placer para ellos. De la misma manera que sí ven gran parte del cuerpo, como es la zona de la espalda, el culo, la nuca, los movimientos del pelo y de la cabeza de la mujer.

Deberán ser contadas las parejas que no tienen entre sus posturas más frecuentes la del perrito, y es que gusta tanto a ellos como a ellas.

Pero hemos empezado por el hombre y continuemos con él, con el placer que le proporciona la postura del perrito. Si bien a todos les gusta llevar el control, en esta posición pueden agarrar bien las caderas y en algunos casos hasta el pecho de la mujer. Pero también a ellos les gusta fantasear con el sexo anal, y esta posición es la más parecida. El hecho de ver su propia penetración le excita de manera especial.

Si por muchos de ellos fuera, comenzarían directamente por la penetración en esa postura. Pero para la mujer, que suele encantarle la posición del perrito, supone el final de la relación sexual, ya que desde luego previamente demanda aquellos actos que le hagan sentirse mucho más excitada.

Muchas son las que prefieren la postura del perrito para concluir, ya que en ella la penetración es fuerte y profunda, dejando a su compañero de juegos sexuales dominarla a su antojo, y ellas simplemente dejarse llevar.

A diferencia de otras no oprimen su cuerpo, algo que en muchos casos se valora, así como sienten los movimientos del hombre pudiendo crear un maravilloso ritmo sexual hasta finalmente llegar al orgasmo.

Un dato curioso, antes de finalizar, para las escorts suele ser también la postura favorita. Además de por sus características en si mismas, lo es también cuando no desean intercambiar besos con clientes que no les agradan por el motivo que sea.

Ellas mismas son las que se las ingenian para que el hombre opte finalmente por eyacular en la postura del perrito.

Carla Mila.

 

Etiquetas: , ,


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *