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La saliva. El falso lubricante sexual

La saliva, para muchas parejas forma parte de los recursos naturales de lubricación, en una relación íntima. La costumbre de mojar el dedo o escupir en los genitales es muy común. Pero no por ello es el lubricante más adecuado para un buen sexo de calidad.

Desde los primeros besos de adolescentes, el despertar sexual, la masturbación e incluso su uso como medio para la excitación, la saliva nos ha acompañado siempre a lo largo de nuestra vida sexual.

La influencia del cine porno, también provoca que veamos a la saliva como ese lubricante maravilloso que tanto excita a las actrices. Pero la realidad nos dice que la saliva no deja de ser agua sin más. Es decir, no tiene ninguna propiedad que sirva como lubricante sexual, siendo más el producto de ciertas costumbres, que un método de lubricación en sí mismo.

El hecho de mojarse los dedos para estimular las zonas erógenas tanto del hombre como de la mujer, no corresponde mas que a hábitos adquiridos, pero en realidad su eficacia como lubricante es casi nula.

Sexo oral

Pero no hablamos de cuándo esta se utiliza de manera continuada y sin cesar. Así, en el caso del sexo oral, la saliva sí cumple ese rol para que tanto ellos como ellas disfruten plenamente del sexo oral. Pero no sólo por la abundancia de saliva se consigue una mejor lubricación. Pocos minutos después de la excitación, entran en juego los primeros fluidos naturales, que, junto con la saliva, configuran la mejor lubricación.

Es mucho más habitual contemplar en el cine para adultos el uso de la saliva, en todas sus vertientes, que no el de lubricantes especiales creados para una mejor lubricación. De ahí que para muchos las escenas donde se escupe en los genitales tanto masculinos como femeninos antes de realizar el coito.

También para otros tantos es excitante ver como una actriz durante la penetración, estimula su clítoris con la mano, no sin antes chupar sus propios dedos. Todo un clásico en este tipo de cine.

Saliva y masturbación

Culturalmente la primera ayuda a la que recurre todo hombre o mujer en sus primeros juegos con sus genitales, viene acompañada del uso de su propia saliva.  Es algo casi aprendido y que han observado desde sus primeros pasos en descubrir su propia sexualidad.

Pero pasados unos años, descubren al maravilloso mundo de los lubricantes. Productos pensados para una mejor y satisfactoria masturbación y también para lubricar las zonas íntimas y hacer mas fácil la penetración.

No olvidemos que, en muchas relaciones sexuales, la mujer tarda más que el hombre en segregar los flujos necesarios para que el coito no sea doloroso. De ahí la conveniencia del uso de dichos lubricantes naturales que no producen ningún tipo de contraindicación y aumenta la facilidad para unas relaciones plenas y satisfactorias.

Muchas mujeres padecen lo que se conoce con el nombre de “sequedad vaginal”, y es el uso de los lubricantes su mejor aliado en el sexo.

Encuentros casuales. Citas con escorts

Precisamente porque la mujer tarda mucho más en obtener ese punto adecuado para la práctica del coito, muchas de ellas no olvidan nunca tener a mano un lubricante que les podrá sacar de un apuro.

En el mundo del sexo de pago es muy frecuente que las escorts utilicen lubricantes debido a la ansiedad del hombre por la penetración. Ellas necesitan un tiempo para una adecuada excitación, y a veces la corta duración de las citas, no es la mejor aliada.

Las escorts no dudarán ni un segundo en aplicárselo si las circunstancias se presentan adversas para ellas. Es decir, si en sus encuentros casuales, además se les exige cambios de posturas sexuales de manera brusca y sin dejar que ellas hayan logrado un cierto grado de excitación.

A pesar de todo, a los hombres les excita mucho todo lo relacionado con verlas tocarse su cuerpo. De ahí que no es nada extraño que muchas de ellas no puedan resistirse a masturbarse mientras practican el coito, tocándose el clítoris con sus propios dedos. Si hacen en ocasiones uso de su saliva, pero es que a pesar no ser lo más práctico si es lo más cómodo.

Saliva y sexo anal

Pero si hay una práctica sexual donde la lubricación es más que recomendable, es en el sexo anal. Muchas mujeres en sus primeros intentos de practicarlo con sus parejas sienten demasiado dolor. Algo que les frena a seguir intentándolo. Y es que la zona del ano debe estar lo suficientemente dilatada como excitada y lubricada para que la penetración no sea una tortura, sino sinónimo de placer.

Además de excitar la zona con cuidado a base de caricias y suaves masajes, el pene debe encontrarse con un recto lubricado y que sea fácil la introducción de su miembro. Nada mejor que recurrir a lubricantes naturales que se pueden adquirir en múltiples comercios o vía online.

De hecho, las escorts que practican sexo anal, o también conocido como griego, nunca olvidan llevar en el bolso su lubricante para estas ocasiones. Y aquí el tamaño del pene influye de manera radical. Ya que lógicamente a mayor tamaño, mayor será la dificultad de realizar sexo anal. Así como la experiencia que pueda tener él. Los hombres inexpertos suelen verlo muy sencillo. Como si fuera igual que introducirla por la vagina. Pero la diferencia es abismal.

Los lubricantes deben formar parte de nuestra sexualidad. La saliva no deja de ser un sustituto poco eficaz además de que pueda ser portadora de gérmenes que se adquieren en el propio juego sexual. Por lo que además no es del todo sano. Tampoco, y a diferencia de los lubricantes sexuales, evitará roces o accidentes provocados por uñas o partes de los dedos con trazos que puedan herir nuestros genitales.

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