La medusa, una atrevida postura sexual

La medusa, una atrevida postura sexual

La medusa, una atrevida postura sexual. La medusa es como se le llama a la postura sexual en la cual el hombre se coloca en cuclillas sobre el suelo, nunca sobre la cama, mientras que la mujer se sienta encima de él para ser penetrada.

Nada anormal, ya que seguro que todos y todas la conoceréis, pero ¿Cuántos la han practicado?.

Y es que la medusa, una de las manera donde el ritmo debe ser marcado por el hombre y no por la mujer requiere de unas condiciones físicas excelentes.

Así, en el cine porno la vemos constantemente como parte del poderío sexual de los actores, pero la realidad es completamente distinta.

Tener una buena musculatura es esencial para llevar a cabo esta postura, ya que se trata de que ambos lleguen al orgasmo manteniendo dicha posición. Cualquier fallo o falta de concentración puede dar al traste con el fin de llegar al éxtasis en esta posición, por lo que muchos acaban combinándola con otras más llevaderas.

Para la mujer es sin duda una de las favoritas, el contacto de los cuerpos es pleno, tan sólo tiene que dejarse llevar por los movimientos del hombre que suelen ser fuertes y profundos. Además en esa posición él siempre podrá agarrar sus nalgas, besar su pecho y por supuesto dar paso a besos apasionados.

La medusa se recoge en el kama-sutra como una de las más placenteras, pero también nos avisa de la dificultad que puede conllevar cuando el hombre no está preparado para ello.

Desde aquí os animamos a que la probéis, eso si, si vuestras condiciones físicas os lo permiten. Y si no, será necesario mantener la musculatura más fuerte.

En cualquier caso, si sois amantes de las emociones fuertes, os proponemos que la dejéis para el final de la relación, cuando la pasión ha llegado a un punto más cercano al orgasmo, y no empezar directamente las relaciones sexuales con la medusa.

Os avisamos, es una postura sexual que crea adición, por lo que quien prueba una vez siempre repite, ya que es enormemente placentera.

Carla Mila

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