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Hombres inexpertos y problemas de autoestima

Los hombres que no han tenido nunca una relación de pareja, plena y satisfactoria, carecen de la mínima experiencia para tener un conocimiento suficiente amplio de la sexualidad.

Muchos de ellos, que sólo han tenido relaciones demasiado fugaces y a pesar de tener ya una edad considerable, viven angustiados, acomplejados y con fuertes problemas de autoestima.

Llegar a los treinta, y no haber sentido nunca los placeres de un sexo intenso, es para muchos hombres un problema que no por ser menos común, es igualmente importante y frustrante. Por determinadas circunstancias carecen de experiencias con novias o parejas. Siempre han vivido la sexualidad desde un punto de vista puro y duro, sin que hubiera sentimientos de por medio.

Los lobos solitarios del sexo

Tan sólo para hacernos una idea, este tipo de hombres no saben lo que es una noche de pasión, una cita larga y sin prisas, deleitarse horas y horas descubriendo los secretos más apasionantes de la sexualidad. Los avatares de sus propias vidas, les han conducido a demasiados encuentros fugaces, por lo que no tienen una idea clara de lo que verdaderamente es el sexo en pareja.

Ellos ansían relaciones duraderas, parejas con las que poder mantener un sexo donde verdaderamente disfruten ambos, pero su baja autoestima les impide relacionarse con cierta normalidad. Las mujeres detectan rápidamente estas carencias sociales, algo que les impide de manera casi visceral comenzar una relación seria con ellas. Lo más que les puede atraer de ellos es su físico y mantener sexo con ellos, pero nunca en el seno de una relación que vaya más allá de unas horas.

El componente emocional es importante para todo tipo de relaciones sexuales. Sean mas o menos serias. Pero a ellas les gusta sentirse queridas, deseadas, no sólo ser un objeto sexual. Y si después de la corta relación no detectan ningún atisbo de cariño o pasión personal, no le verán el mas mínimo interés a volver a tener sexo con ellos.

¿Fríos y distantes?

Por naturaleza estos hombres inexpertos sexualmente hablando no son fríos. Otra cosa es la incapacidad de mostrar cualquier tipo de sentimiento, esbozar la mínima sonrisa de complicidad o decir una palabra bonita. Creen que su rol sexual es seguir siempre la iniciativa de la mujer con la que mantienen relaciones sexuales. Aportando poco novedoso por su parte. Pero a nadie le gusta esto. El sexo no deja de ser algo de dos, y ambos tienen que mostrarse sin prejuicios ni tabúes, para conseguir alcanzar la mayor compenetración posible.

Muchas mujeres prefieren el papel de dominante, pero siempre y cuando comprueben en la relación que los hombres aceptan su rol y todo es un conjunto de placenteras sensaciones. Otras, por su parte, siempre desean que sean ellos los que desde el principio tomen la iniciativa. Y con hombres inexpertos, es complicado que sea así. La realidad demuestra que suelen ser encuentro anodinos, donde los preliminares apenas existen y el único objetivo de este tipo de hombres es el coito más tradicional. Algo, que afortunadamente ya pertenece al pasado en cuento a las relaciones sexuales en nuestro país. Sobre todo, sí de gente joven o de mediana edad hablamos. Con parejas liberadas y hombres sin tabúes y prejuicios.

Clientes asiduos de escorts

Allí donde las relaciones sexuales esporádicas se dan mucho más que en otros lugares, como son el caso de las grandes capitales de España, es donde es mas frecuente este tipo de perfil de hombre sexualmente inexperto. Sus miedos, carencias afectivas, les conducen convertirse en clientes asiduos de escorts.

En ellas encuentran una especie de “comprensión” que obviamente las mujeres de su entorno no le otorgan. Además de disfrutar de sus servicios sexuales y de una variedad erótica, que ellos no son capaces de ofrecer a una chica. En estas citas el miedo desaparece y su autoestima crece por el buen trato recibido por parte de escorts de Madrid o de otra ciudad de España.

Tener sexo de pago es el camino hacia donde les empujan sus propios temores. Como es no saber dejar satisfecha a una mujer, o la baja autoestima en la cama. Al carecer de un sentido mas emocional, que les haga dejar ver a otras mujeres su propia personalidad, son casi rechazados en el papel de amante, pareja o novios.

También los valores personales que nadie duda que los tengan quedan ocultos tras una baja autoestima que suelen ir creciendo con el paso de los años.

En algunos casos, la propia obsesión por ser aceptado por la mujer, le lleva al camino de la sumisión. Un rol donde no tienen que preocuparse si serán o no buenos amantes en la cama.

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