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¿Cuándo una chica deja de ser escort?

  

Decidir dejar de ser escort es algo tan personal, que no existe una respuesta única y que sirva para todas. Cada chica es un mundo, y lo mismo que tuvieron sus motivos para decidirse a ser escort los tienen para abandonar este trabajo.

Escorts universitarias de Madrid

Algunas entraron en este mundo sabiendo que era algo temporal. Como es el caso de las escorts universitarias de Madrid. Chicas jóvenes que para pagarse sus estudios siempre han optado por ser escorts de agencias. Eso les evita tener que estar atendiendo el teléfono, poner publicidad, y tan sólo deben esperar a que la encargada les llame para realizar algún servicio.

Compaginan estudios con su faceta de escort. Muchas de ellas no son de las ciudades elegidas para estudiar una carrera. Es el caso de Madrid, donde el conjunto de Universidades de la Comunidad acoge a miles de chicas de fuera de la capital. Esto reduce las posibilidades que se enteren de su faceta de escorts, aquellas personas más allegadas. Bien sean familiares, amigos o personas que puedan descubrir qué, su estancia en Madrid, no sólo es para estudiar.

Las escorts universitarias de Madrid suelen tener bastante éxito, no sólo por su juventud, sino por su carácter amable y formación que siempre permitirá una interesante conversación más allá del sexo.

En principio, estas chicas sólo se plantean ser escorts durante el tiempo que tarden en obtener el título universitario para el que estudian. Pero desgraciadamente el mercado laboral, no está en una situación boyante como para que rápidamente encuentren trabajo. Por ello deciden continuar ejerciendo como escorts de lujo para costearse estudios de post-grado.

Será sólo cuando finalmente encuentren un trabajo para el que se han preparado cuando poco a poco dejen de ser escorts. Pero nunca de manera definitiva, ya que los sueldos son tan bajos, que el dinero por acudir a citas es un suplemento con el que les permite vivir dignamente.

Cuando la edad ya no perdona

Entre veinte a treinta años son las edades que se contemplan dentro de la mayoría de escorts. Chicas jóvenes que empiezan y pueden vivir al menos una década tranquilamente de su trabajo de escort. Después, y si no se han formado paralelamente con estudios o aprendiendo otro trabajo, comienza a caer en picado su trabajo. Tan sólo aquellas que supieron invertir su tiempo libre en seguir estudiando y manteniendo su cuerpo bello y armonioso, son las que sobreviven como escort de lujo.

No a todos los hombres les gustan las jovencitas, de ahí que encontremos escorts de más de treinta años que son verdaderas escorts de lujo con muchos años de experiencia. Son las favoritas de hombres maduros que no desean compartir una velada o acudir a un evento con una chica bella y educada. Prefieren la distinción y saber estar de escorts maduras y con la cabeza mas asentada en todos los sentidos.

Este tipo de escorts no se anuncian, ni pertenecen a agencias, son las que su número de teléfono está en las agendas de las personas más influyentes y con mayor poder adquisitivo del país.

Muy pocas lo consiguen, pero son las que la idea de dejar de ser escort, no se les pasa por la cabeza.

Por el contrario, las que no invirtieron en sí mismas, gastaron todo lo que ganaban en ropa de marca y caprichos, pensando que en la vida te lo regalan todo, acaban en pisos de chicas de poco prestigio.

Escorts empresarias

Hay otro grupo de escorts en Madrid que se marcan un objetivo que persiguen sin descanso. Se trata de las chicas que aprovechan el dinero que ganan para ahorrar con la idea de poner en marcha su propia empresa.

Son conscientes que la vida de una escort tiene un tiempo, y además no desean que este sea su “modus vivendi” para siempre. Por ello, no derrochan si no que por el contrario ahorran con el fin de tener un auto-empleo en forma de pequeño negocio. Con el paso de los años van perfilando la idea y además preparándose concienzudamente para ello. Finalmente, y por los casos que conocemos, dejan de la noche a la mañana de trabajar como escort para iniciar un nuevo reto. Pequeñas agencias de modelos, estudios fotográficos, o negocios relacionados con la hostelería son algunos de los sectores elegidos por ellas.

Una buena manera de conseguir mantener la independencia, como cuando eran escorts, pero contemplando la vida desde otro prisma muy diferente.

Dejar de ser escort por amor

La doble vida que llevan las escorts en general, y más concretamente las de Madrid, hacen que su mundo sentimental se vea siempre coartado a la hora de tener una pareja que no sepa su faceta de escort. Por lo general, viven pendiente de un hilo, recurriendo siempre a todo tipo de excusas cuando tienen una cita y a la vez sus novios reclaman su presencia. Estas situaciones generan ansiedad que obviamente repercute en su trabajo de escort.

Pero son chicas jóvenes, y es natural que se enamoren como cualquiera. Algunas lo sobrellevan como pueden, pero otras deciden poner el punto y final a su trabajo de escort cuando conocen a alguien muy especial.

No desean hacerles daño ni tampoco son capaces de llevar continuamente esa doble vida repleta de engaños y mentiras.

En muchas ocasiones, conocen al que será su futuro novio trabajando como escort. Quizá es mejor que no tener que ocultar buena parte de su pasado, del que por cierto no hay nada que avergonzarse. Pero ellos lo entienden mejor y a la vez valoran el hecho de que ellas sean capaces de dejarlo por amor.

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