Penetración profunda. Un coito sinónimo de placer

Una penetración profunda es la clave para el buen sexo de muchas parejas

La penetración profunda para los dos miembros de la pareja, supera con creces otros comportamientos sexuales que tan de moda están. Y es que por mucho que practiquemos el buen sexo, acompañados de otros comportamientos excitantes, la penetración intensa seguirá siendo el sumun de toda relación sexual.

Para algunas y algunas podrá resultar un poco obvio, pero nos referimos a una penetración profunda, donde siempre el pene penetre por completo la vagina y llegue hasta la llamada pared final.

Muchos son los factores que vamos a recordar para que esta penetración profunda se produzca de la manera más placentera. Porque no siempre los miembros de una pareja llegan a conocer en su plenitud la importancia de una buena penetración profunda.

No se trata de culpa alguna, sino de las situaciones que a cada persona se le plantea en relación al coito.

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¿Dificultades para una penetración profunda?

Muchas mujeres evitan que el pene de su pareja llegue hasta el final de la vagina. Es casi un acto reflejo. Las causas pueden ser de todo tipo, desde el dolor que esto le produce, hasta revivir las secuelas de un anterior vaginismo. En otros casos la falta de lubricación. Quizá no es suficiente la que su propio cuerpo segrega. Para estos casos sería importante recurrir a lubricantes eróticos, que se podrán encontrar en muchos lugares. Esto, junto a la lubricación que el hombre aporta, debería ser suficiente para lograr una perfecta y placentera penetración profunda.

La falta de deseo, el no tener preliminares eróticos, la prisa por conseguir rápidamente un placer coital, también son causas comunes para que la penetración profunda no se pueda llevar a cabo.

Los problemas femeninos al respecto llamados dispareunia, no se solucionan en manos de un ginecólogo. Normalmente es la figura de el sexólogo o sexóloga quien estudiará a fondo cada caso para conseguir en cada caso una buena salud sexual.

Mientras se llega a conocer las verdaderas causas que hacen que la penetración profunda no sea la mejor manera del sexo en pareja, es bueno recurrir a otros juegos sexuales. Así no bajará nunca la frecuencia de las relaciones que pueden ser muy placenteras a pesar de no practicar el coito.

Dificultades en el hombre

En comparación con la mujer, son menores los casos masculinos que impiden llegar a una penetración profunda.

Muchos de ellos se plantean casi de manera inexplicable dolor en el pene, testículo, uretra y glándula prostática. Según los estudios llevados a cabo en el campo masculino, las dos causas fundamentales son: afecciones asociadas como la prostatitis crónica o la enfermedad de Peyronie.

Pero ya que el índice de problemas en el hombre para no poder conseguir una penetración profunda, es insignificante frente a la mujer, poco se ha estudiado al respecto.

El placer de la penetración profunda

Cómo comentábamos antes, para muchas parejas no hay nada más placentero que el coito, siempre que sea con unan intensa penetración profunda.

Las parejas que dominan esta técnica sexual sin problema alguna, gozan de una buena relación de pareja. Son personas que confían el uno con el otro. Que conocen perfectamente sus cuerpos, y los de sus parejas. Se han preocupado de además de descubrir las zonas erógenas de cada cual, para así llegar previamente a una gran excitación. De ahí que posteriormente la penetración profunda sea siempre la manera más altamente sexual de llegar al orgasmo simultáneo.

Quizá no todas las posturas sexuales que deseemos plantearnos a la hora del coito sean las más apropiadas para una penetración profunda. El cuerpo humano no está preparado para posiciones demasiado arriesgadas y puede que el pene no llegue hasta la pared vaginal de la mujer. Incluso hay hombres que no intentan introducir su pene hasta el el final, ya que lo que lo que le estimula es sacarla y meterla sin parar. De ahí que la mujer, si son parejas liberales, pueda conocer verdaderamente lo que es una penetración profunda con otro hombre en un local de intercambio de parejas.

Posturas sexuales ideales para una penetración profunda

Pero las que son ideales para la penetración profunda, a pesar de que la mujer prefiera mientras masturbar su clítoris mientras las practican, son:

Postura del misionero. Las más tradicional, pero puede llegar a ser la más placentera. La posibilidad de que la mujer abra al máximo su vagina al no encontrar ninguna dificultad para estirar sus piernas. Esto contribuye a que también el hombre puede penetrar libremente sin obstáculos.

Una variante del misionero es aquella donde la mujer apoya las piernas en los hombros del hombre. La intensidad es aún mayor, y por supuesto la penetración profunda forma un perfecto ángulo entre los dos cuerpos ideal para ese coito tan placentero.

También es muy aconsejable la conocida como la del perrito. De la misma manera que la anterior, se puede llegar a una penetración profunda sin problemas.

Hagamos un alto para comentar que estas posturas suelen ser las favoritas de las mujeres más tradicionales. Saben que con ellas no corren ningún tipo de riesgo para un sexo ardiente y con el que llegarán a un orgasmo sobresaliente.

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También a ellas les encanta llevar las riendas del coito más profundo, por ello la postura de la vaquera inversa, o vaquera invertida es la idónea para esas mujeres que prefieren tomar el control. Sentadas de espaldas a sus parejas, introducirán el pene en su vagina y se moverán libremente hasta llegar a esa penetración profunda. Una postura menos tradicional pero igualmente efectiva para lograr sus metas sexuales.

Y por último la conocida como el Puente. Para cuerpos en forma y muy elásticos.

 

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La importancia de una buena comunicación sexual

Por lo general, los hombres tienen la mala costumbre que mientras más duren penetrando en cuerpo de la mujer, más satisfacción les proporcionarán. Esto, además de ser un gran error, no deja de ser el camino para su eyaculación más retardada. Pero no por ello la más placentera para sus parejas.

Actos sexuales como la penetración profunda exige una cierta concentración y entrega. No son relaciones de cinco minutos, sino que, si seguimos los pasos indicados, pueden ser largas el en tiempo a la vez que en el disfrute. De ahí que nunca estará de más crear un buen clima sexual.

Por ello, si la mujer percibe que el hombre actúa de manera mecánica y sólo en su provecho sexual, el ritmo que se ha llevado hasta ahora, terminará despareciendo. Y por lo tanto cabe peligro que la penetración profunda no acabe como ambos desean.

Al igual, la mujer puede dejar de sentir placer por cualquier causa, y lo que desea es que el hombre termine cuanto antes. La falta repentina de deseo influye directamente en la lubricación, por lo que la situación puede comenzar a ser dolorosa.

Nada como la buena comunicación a la que hacíamos referencia. Y es que la penetración profunda requiere del absoluto interés de los dos, casi de manera obligatoria.

Carla Mila

 

 

 

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