Eyaculación precoz femenina. Una realidad

También las mujeres pueden sufrir la llamada eyaculación precoz femenina, algo que siempre se atribuye a los hombres

La eyaculación precoz femenina existe, si. Y no nos debemos de extrañar porque nunca hayamos oído hablar de ella.  Lo cierto es que estamos acostumbrados a relacionar esta disfunción con los hombres. En ellos es mucho más común, pero esto no quita para que la eyaculación precoz femenina también sea una realidad. Y es que también las mujeres sufren alteraciones que les impiden disfrutar de una sexualidad plena.

Son un número cada vez más significativos aquellas que acuden a consultorios psicológicos o a sexológicos. Y lo hacen para ponerle fin a la frustrante eyaculación precoz femenina. Solicitar ayuda para solucionar este problema y disfrutar de una sexualidad plena.

Frustración sexual

La eyaculación precoz femenina es algo determinante a la hora de intentar satisfacer sus fantasías sexuales. La rapidez con la que se alcanza el orgasmo se produce principalmente en los preliminares sexuales. Esto impide la consecución de una excitación que vaya a más. Así, la libido desaparece de inmediato y es el mismo problema el que se apodera de la mente de la mujer.

Es un caso casi idéntico al de los hombres, que tras sufrir una eyaculación precoz, no son capaces de continuar con los juegos sexuales.

Fingir no es la solución

Por ello, y tanto para hombres como para mujeres, supone un problema que en principio no vislumbran una solución rápida. Además de llegar a abstenerse de seguir teniendo relaciones por puro pudor ante sus parejas o tener que disimular en múltiples ocasiones.

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Si bien es cierto que la mujer puede siempre ocultarlo con actos fingidos, en el hombre es más que evidente y son ellos mismos los que cuestionan su propia virilidad.

¿Cómo solucionar la eyaculación precoz femenina?

La única solución vendrá de la mano de un especialista. Estos profesionales obtendrán una clara visión de los posibles motivos por los que se produce la eyaculación precoz femenina. A la que seguiremos llamando así a sabiendas de que la mujer no eyacula literalmente hablando.

Lo que si está comprobado es que las mujeres que padecen este trastorno son muy sensibles a los masajes o simples roces en su clítoris. El hombre siempre considera que es la la parte del cuerpo femenino, por donde deben comenzar los juegos que preceden al coito, por lo que es muy común que comience por esta zona tan erógena.

Son muchas las mujeres que así obtienen su primer orgasmo, pero también el último. Es a veces tanta la excitación del propio clítoris que enseguida se llega al clímax sexual. Pero también a la falta de deseo e interés en continuar con las relaciones sexuales.

Terapias y consejos más comunes

Las terapias que pueden acabar con este problema de raíz inciden en la importancia de cambiar el tipo de preliminares. Para comenzar dejar por un tiempo de lado cualquier tipo de beso, masaje, caricia o roce en el clítoris.

La alternativa se debe centrar, por muy extraño que nos pueda parecer, en dejar de un lado al clítoris. Se pueden satisfacer los deseos femeninos de otra manera para evitar la eyaculación precoz femenina.

Comencemos con besos y caricias por todo el cuerpo. Los niveles de excitación en principio son mucho menos intensos. El pecho, la nuca, las piernas, son zonas erógenas que tras besarlas van provocando un deseo creciente sin miedo a un orgasmo precoz.

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Poco a poco si es normal que se llegue a la zona donde se encuentre el clítoris, pero sería recomendable centrarse en la vulva, y sólo en ella, dejando el clítoris para lo último o incluso exclusivamente para el coito.

Una excitación diferente para luchar contra la eyaculación precoz femenina

La manera de luchar contra la eyaculación precoz femenina pasa por no estimular el clítoris de manera directa. Es preferible comenzar por otras zonas erógenas.

De esta forma, el orgasmo llegará mucho más tarde, y en el futuro casi cuando se desee. Ya que será tal el control sobre el propio cuerpo el que proporcione el mejor y más placentero de los orgasmos.

Para llegar a un buen fin, y luchar contra la eyaculación sexual precoz femenina es importante la buena comunicación con la pareja. Y si las relaciones sexuales se producen con hombres donde no existe esa confianza habrá que buscar otras maneras.

Por lo general, ellos actúan culturalmente con el fin de estimular lo antes posible a la mujer. La solución para que no sea el clítoris la primera zona erógena que deben tratar, el secreto está en reconducirles a otras partes del cuerpo femenino. Los gestos, los movimientos, los gemidos y por supuesto el trabajo de las manos y de gozar con otras zonas, a ellos también les excitará.

Cada cuerpo es un mundo

A diferencia de las zonas erógenas masculinas, los puntos más excitables de las mujeres son un poco más personales. Cada una es un mundo respecto a ello, pero de lo que no cabe duda es que el clítoris es algo común en todas.

Precisamente la zona donde menos se debe estimular si deseamos acabar con la eyaculación precoz femenina.

Cambia radicalmente de hábitos sexuales

Sabemos que no es sencillo. Precisamente el clítoris es la zona que más estimula a la mujer. Por ello, prueba a tener sexo con unos preliminares mucho más suaves y donde se debe evitar tocar esa zona.

Unos preliminares suaves, más románticos, con caricias en el pecho, en las piernas, masajes en la espalda o besos pasionales, pueden también excitarte.

El problema de la eyaculación precoz femenina no radica en la ausencia de orgasmo, sino en la rapidez con la que este se produce. Esto no sería importante si después vinieran otros, pero no es así. El poco tiempo transcurrido hace que la mujer pierda el apetito sexual.

Estimular más zonas erógenas

Conocer a fondo otras zonas erógenas del cuerpo es uno de los primeros pasos para evitar tocar el clítoris. La masturbación puede contribuir a descubrirlas e intensificar tus sentidos.

No es problema de difícil solución, pero basta con que la mujer se obsesione con él, para que sea más complicado volver a tener unas relaciones plenas. Crear el ambiente sexual idóneo también servirá de gran ayuda. 

Para los hombres es difícil entender que las mujeres sufran la eyaculación precoz femenina. Consideran que sólo les puede pasar a ellos. Pero no, la mujer también lo sufre, aunque sea capaz de disimularlo.

Carla Mila

 

 

 

 

 

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