Escorts en Madrid y cómo llevar una doble vida

Escorts en Madrid la doble faceta de muchas chicas

La escorts en Madrid, llevan una doble vida que les permite pasar inadvertidas en su trabajo como acompañantes de lujo. A casi ninguna de ellas les gustaría ser descubiertas por alguna persona perteneciente a su vida familiar, social, laboral, o incluso académica. La inmensa mayoría no se dedican a ser escorts casi de manera exclusiva y profesional, sino que lo compaginan con otras actividades. De ahí que sus círculos más próximos no están relacionados con un el mundo escort, pero si con los trabajos que desempeñan, la universidad donde estudian y por supuesto la familia.

Se puede decir que las escorts en madrid, llevan una doble vida. Tanto en cuenta que, si no es por trabajo, no se relacionan con otras escorts. Por ello suelen contar con dos números de teléfonos móviles distintos. Uno que sólo usan para su trabajo de chica de compañía y el otro de manera particular, lejos de las llamadas relacionadas con su trabajo como escorts.

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Pero esta doble vida no sólo queda ahí. Para nunca ser descubiertas por aquellas personas que no conocen su faceta de escort, ellas preservan esa doble vida al máximo.

Su faceta de escort en Madrid la comparten con muy pocas personas. Quizá alguna amiga íntima y más bien por seguridad. Ya que les suelen dar confianza que alguien sepa que está realizando un servicio. Siempre por lo que pueda pasar, que nunca es nada malo. Ya, agencias de escorts como la nuestra están pendientes de sus servicios, y de que todo salga bien en sus encuentros.

Una doble vida que cuidan con mucho recelo las escorts en Madrid

Desde que una chica joven decide ser una de las escorts en Madrid de nuestra agencia, hasta que realmente trabaja como tal no pasa un excesivo tiempo. Por lo general son decisiones muy meditadas que ven la luz después de que sus fotos se vean publicadas en la web de las agencias de escorts junto a los servicios eróticos que realizan. Es ahí cuando comienza esa doble vida. La realización de reportajes en actitud erótica será el primer paso de toda joven que desee trabajar como acompañante. Ellas no son modelos de lencería precisamente y nunca se han mostrado de manera tan sensual delante de un fotógrafo. Por ello ponen todo de su parte para que el resultado del reportaje fotográfico sea lo más sexy posible. Una doble cara de ellas mismas, para una doble vida como escorts  en Madrid.

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En las sesiones de fotos para escorts en Madrid, se recomienda no llevar nada que pueda identificarlas por aquellos que ellas no desean. Familiares, amigos, compañeros, no tienen porqué reconocerlas si algún día navegando por internet dan con su perfil como escort. Por este motivo se cuidan mucho de no fotografiarse con ropa ni complementos que utilizan en su vida cotidiana. También los pequeños tatuajes o marcas de nacimiento se suelen tapar, para así no desvelar su doble vida como escort. Incluso algunas cambian para las sesiones fotográficas el peinado que habitualmente llevan.

La prudencia y discreción en servicios a hoteles y domicilios

Si en algo se caracteriza Madrid es que es una ciudad abierta y permisiva con lo que cada cual hace en su vida privada. Algo que tiene grandes ventajas e inconvenientes. Para las chicas de compañía es algo ventajoso. Las escorts en Madrid, pueden llevar esa doble vida sin que nadie sospeche de ello. Pero debe tomar unas mínimas medidas para no encontrarse con alguien que no desee.

Por ello, a muchas las escorts en Madrid, no les gusta acudir a hoteles donde les pidan la documentación para subir a la habitación del cliente que reclama sus servicios. Por el contrario, otras escorts en Madrid, no realizan servicios en aquellos domicilios que están cerca de calles donde viven amigos o familiares. Y ni mucho menos en el mismo donde residen.

Es una manera de mantener esa doble vida lo más preservada posible

Servicios donde las escorts en Madrid no se exponen a ser reconocidas

También, en el caso de servicios como pueda ser el de acompañamiento a cenas románticas, suelen ser ellas las que propongan el lugar. A no ser que sea un capricho del cliente y no corran peligro de ser reconocidas. Por miedo a ser vistas en compañía de personas de mucha más edad, no les gusta frecuentar los mismo restaurantes o locales de ocio nocturno que las que ellas conocen en su vida normal.

Encontrarse a un amigo o familiar puede dar al traste con su doble vida. Ya que ellas pueden ser muy discretas, pero al cliente se le puede escapar alguna palabra o acto que las descubra.

Mantener esa doble vida es algo no demasiado complicado si la prudencia está aliada con la propia escort. Pero lo cierto es que al final se creen sus propias excusas o mentiras, cuando deben salir con cierta premura a un servicio donde se las reclame. Y es que a veces su teléfono de escort suena cuando está en círculos familiares, de trabajo, o de compañeros de estudios.

Madrid, la ciudad idónea para trabajar como escort de lujo

Muchas de las escorts en Madrid, que viven y trabajan en la capital, han encontrado en esta ciudad esa discreción que antes mencionábamos. Y es que Madrid es la ciudad perfecta para llevar esa doble vida.

El gran número de habitantes que Madrid acoge, el ser la capital de España y tener una vida cultural, social y de negocios atraen a miles de personas al año. Además del turismo que suele querer conocer a las escorts españolas que tan buena fama tienen fuera de nuestras fronteras.

En la ciudad que nunca duerme, nadie se fija en la vida del vecino, y este caso menos de la vecina. No existe un “control” de quien sale o entra de su domicilio a la hora que sea, algo que si ocurre en las pequeñas capitales de provincias.

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Por estos motivos, a las escorts en Madrid les es mucho más sencillo llevar esa doble vida tan solo siendo un poco prudentes.

A diferencia de chicas extranjeras, las escorts españolas que trabajan en Madrid no suelen publicar sus fotos con la cara descubierta. Si no que se le tapa en cada fotografía al menos los ojos y nariz con el fin de que no sean reconocidas.

Una costumbre muy propia de nuestro país, ya que en otras ciudades europeas las escorts muestran su rostro de manera libre. Bien es cierto que, si no lo hicieran, no trabajarían. Y es por ese motivo por el que llevar una doble vida también sería imposible.

Carla Mila

 

 

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