Acompañantes de lujo. Las grandes perjudicadas por el coronavirus

Acompañantes de lujo, chicas que son mucho más que simples escorts, pertenecen a un sector donde el coronavirus hace casi imposible su trabajo.

Las acompañantes de lujo son chicas que prácticamente han visto como su trabajo poco a poco decae por la crisis que ha desatado la pandemia.

Y es que el coronavirus no repara en sectores, y es el mundo de las escorts de lujo donde también deja su secuela.

Atrás quedaron los viajes donde las acompañantes de lujo viajaban junto a clientes ya conocidos por todo el mundo. O el acompañamiento a grandes eventos sociales, culturales o incluso deportivos.

Desde el cierre de fronteras por parte de muchos países, tan sólo sus mejores admiradores pueden mantener una simple conversación telefónica con ellas. Y hacer planes para cuando todo esto pase. Pero el coronavirus no parece querer salir de nuestras vidas y arrasa en todos los sectores.

Un perjuicio mayor que el de la prostitución común

En muchos locales, pisos, u otros lugares donde se ejerce la prostitución a veces sin ningún tipo de medidas. En ellos las putas han seguido trabajando durante todas las épocas de la pandemia, en menor o mayor medida. Y es que parece que los más asiduos a la prostitución no se han podido resistir a estar un rato con alguna de las chicas que trabajan en estos burdeles.

La policía ha cerrado muchos de ellos, pero otros no han cesado su actividad. Es la otra cara de las supuestas escorts y de los hombres que ha pesar de los riesgos continúan disfrutando de sus servicios.

Pero un caso muy distinto es el de las acompañantes de lujo. Chicas de compañía que durante todo el año realizaban viajes, pasaban largas noches en compañía, o eran las parejas ideales para los mejores eventos de cualquier tipo.

Acompañantes que no pueden ejercer

 La inmensa mayoría de estas escorts de lujo son chicas no demasiado jóvenes. Con el paso de los años se han ganado el cariño y la confianza de muchos hombres de todas partes del mundo. Sus grandes dotes de elegancia, cultura, saber estar y educación, las acompañantes de lujo han conseguido enamorar a un sector masculino. Ven en ellas la mejor de la compañía. Tanto para sus viajes de trabajo como para aquellos que son de placer.

Clientes adinerados que nos les importa pagar una gran suma por el simple hecho de que sean sus acompañantes de lujo durante varios días o incluso semanas. Y es que estas escorts de lujo se hacen querer y ser muy respetadas en círculos muy cerrados.

No todas la escorts pueden ser acompañantes de lujo

No son sólo las chicas que se anuncian como tal. Muchas de ellas, con el paso de los años, se convierten en independientes, dejando las agencias para las que trabajaban. Así no dependen de nadie, tan sólo de sus clientes más allegados y con los que ya tienen una gran confianza. Un solo viaje al mes, o una cita de varios días con algún cliente que viene a nuestro país es suficiente. Esto les hace conseguir más dinero que tan sólo ejerciendo como escort en una agencia o de manera independiente.

¿Cómo son las acompañantes de lujo?

Además de haber nacido con un bonito rostro, un cuerpo armonioso y cierto carácter seductor y femenino, las acompañantes de lujo se caracterizan por su educación, elegancia y glamour. Y no sólo a los niveles sociales por los que entendemos el término educación. También por aquella adquirida en sus estancias en el extranjero. También por el hecho de tener títulos universitarios y hablar con soltura varios idiomas. Estas chicas son las escorts de lujo perfectas para aquellos hombres que gustan de una compañía agradable y en la que se pueda charlar sobre diversos temas. Pero por desgracia, el coronavirus ha detenido su trabajo ya que la mayoría de sus amantes ocasionales no son de la ciudad donde ellas viven.

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 Clientes de acompañantes

Así, las acompañantes de lujo de Madrid, han visto como sus clientes más habituales no han podido ni pisar la ciudad en las diferentes fases impuestas por el Gobierno. Desde el confinamiento de marzo, las fases llevadas a cabo durante el verano, y el estado de alarma decretado hace unos días en la capital. Por ello, el coronavirus no sólo es el enemigo de la salud de todas y todos, sino también de las acompañantes de lujo que han visto como su actividad cesaba poco a poco.

 Verdadera compañía de lujo

Las acompañantes de lujo no suelen viajar sólo por ofrecer la mejor compañía a sus clientes o porque estos quieran a todas horas relaciones sexuales. En la mayoría de las ocasiones, y debido a su formación académica, ellas se hacen pasar por secretarias, traductoras, socias de la empresa, empleadas, asesoras jurídicas o económicas.

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El hecho de haber cursado estudios superiores, junto con la experiencia que puedan tener en esos ámbitos, las convierten en la mejor carta de presentación para hombres de negocios. No son en estos casos mujeres “floreros”, sino que muestran su carácter e ímpetu a la hora de defender los intereses particulares de sus clientes.

Además, en cenas, eventos sociales, o acontecimientos públicos brillan por su belleza, elegancia y glamour, sin que nadie repare que en realidad es una escort de lujo.

Un verano catastrófico

A pesar de que las medidas de muchos países contra el coronavirus fueron menos restrictivas durante los meses estivales, los viajes a países extranjeros si produjeron cierta cautela. Así, la mayoría de los clientes de las acompañantes de lujo optaron por posponer sus placenteros viajes con las chicas de compañía que ya conocen de otras ocasiones.

Atrás quedaron esos viajes de placer. También el sueño de viajar a paraísos románticos donde disfrutar de la buena compañía de las escorts de lujo, y por lo que vemos, todo esto no tiene aspecto de ir a mejor. El coronavirus se ha hecho un hueco en nuestras vidas, limitando hasta los placeres más ansiados.

 Un otoño con peores previsiones

Actualmente las cifras vuelven a ascender como durante los primeros meses del año. De ahí que los gobiernos intenten poner freno a la expansión del virus del coronavirus limitando la movilidad. Los viajes puramente de negocios donde las acompañantes de lujo viajaban junto a sus clientes, también se han pospuesto o sustituidos por reuniones mediante videoconferencias. Así, el papel que adoptaban las acompañantes de lujo carece de sentido. Y sólo queda esperar a lo que deseamos todas y todas. Volver a tener la vida que disfrutábamos antes de la aparición del coronavirus.